Así lo aseguró la ministra de Seguridad y Justicia tras la finalización de la primera etapa del programa de formación en salud mental. De este modo, Mendoza consolida una política de capacitación impulsada en conjunto por los ministerios de Seguridad y Justicia y de Salud y Deportes, que alcanzó a efectivos de los cuatro oasis provinciales y continuará en agosto con el Servicio Penitenciario Provincial.
El Gobierno de Mendoza completó la primera etapa del ciclo 2026 del programa interministerial de formación en prevención y posvención del suicidio destinado al personal policial, una iniciativa que alcanzó a casi mil efectivos de toda la provincia y que busca fortalecer el abordaje de la salud mental dentro del sistema de seguridad pública.
La capacitación fue desarrollada de manera conjunta por los ministerios de Seguridad y Justicia y de Salud y Deportes, con implementación en los cuatro oasis provinciales. El objetivo fue brindar herramientas para la detección temprana, la prevención y el acompañamiento ante situaciones críticas, incorporando la salud mental como una política pública transversal dentro de las fuerzas de seguridad.
Del acto de cierre participaron la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus; el director de Salud Mental y Consumos Problemáticos, Manuel Vilapriño; el jefe de Policías, Marcelo Calipo; el subdirector general de Policías, Roberto Favaro, y la directora de Capital Humano, Adriana Bertolati.
Durante la actividad, Mercedes Rus destacó que la decisión de impulsar este programa responde a una política de fortalecimiento institucional.
«Cuidar a quienes integran la fuerza también fortalece a la institución. Detrás de cada uniforme hay una persona que enfrenta situaciones de alta exigencia en su tarea cotidiana y también desafíos en su vida personal. Por eso decidimos generar un espacio de contención, aprendizaje y prevención», afirmó.
La ministra señaló que el programa tendrá continuidad y anticipó que durante agosto comenzará una nueva etapa destinada al personal del Servicio Penitenciario Provincial.
Además, explicó que la política contempla nuevas líneas de trabajo, entre ellas la implementación de un protocolo de intervención prehospitalaria y el fortalecimiento de las acciones de posvención. En ese sentido, indicó que ya se realizaron intervenciones concretas junto al sistema provincial de salud mental, lo que permitió poner en práctica los dispositivos de acompañamiento previstos.
La iniciativa forma parte de una estrategia de trabajo interdisciplinario entre los ministerios de Seguridad y Justicia, Salud y Deportes y la Universidad Nacional de Cuyo, orientada a consolidar una política sostenida de cuidado del personal que integra el sistema provincial de seguridad.
Por su parte, el director de Salud Mental y Consumos Problemáticos, Manuel Vilapriño, destacó que la capacitación forma parte de un cambio de paradigma en el abordaje de la salud mental dentro de las instituciones.
“Durante décadas no supimos cómo abordar la problemática del suicidio. Hoy sabemos que hablar, expresar lo que duele y generar espacios de acompañamiento es parte de la prevención. Que los ministerios de Seguridad y de Salud trabajen articuladamente para impulsar esta política representa un cambio histórico para la provincia”, sostuvo.
Asimismo, puso en valor el trabajo del Programa Provincial de Prevención del Suicidio, que cuenta con equipos en todo el territorio y desarrolla acciones de prevención, capacitación e intervención en situaciones de posvención.
Una política interministerial en consolidación
La iniciativa forma parte de un trabajo articulado entre ambas carteras iniciado en 2025, orientado a fortalecer políticas públicas de prevención, detección temprana e intervención frente a situaciones vinculadas a la salud mental del personal policial, con una perspectiva sostenida y de alcance provincial.
En ese marco, mediante la Resolución Interministerial N° 1087, se puso en marcha el programa con equipos especializados y despliegue territorial en las cuatro zonas de la provincia: Este, Sur, Valle de Uco y Gran Mendoza.
Durante esta primera etapa, la capacitación alcanzó a cerca de 1000 efectivos policiales, entre personal subalterno y superior, además de equipos de salud policial y penitenciaria, consolidando un esquema de cobertura provincial. El programa prevé su ampliación progresiva al resto del personal policial y del Servicio Penitenciario.
En paralelo, el Instituto Universitario de Seguridad Pública incorporó el mismo proceso formativo con la participación de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), fortaleciendo la articulación académica e institucional y jerarquizando la formación profesional.
Abordaje integral y herramientas de intervención
El objetivo central del ciclo fue dotar de herramientas concretas para la identificación temprana de factores de riesgo y factores protectores, en el marco de una estrategia integral de cuidado de la salud mental en contextos de alta exigencia operativa.
La coordinación estuvo a cargo de la Dirección de Capital Humano del Ministerio de Seguridad y Justicia junto al Programa de Abordaje a la Problemática del Suicidio (PAPSUI), dependiente de la Dirección Provincial de Salud Mental.
Participaron equipos interdisciplinarios encabezados por la Lic. Claudia Motta, la Lic. Jorgelina Champaño, la Lic. Romina Masuzzo y la Lic. Antonella Ortega.
Continuidad de acciones sanitarias en el sistema de seguridad
En paralelo, este martes concluyó la etapa de toma de muestras del testeo de HPV realizada en la División Sanidad Policial, en el marco de la campaña provincial “1 TEST = CERO CÁNCER”, una herramienta de prevención y detección temprana destinada al personal policial y penitenciario de la provincia.
En total, alrededor más de 200 mujeres solicitaron el testeo. La campaña está destinada a personas de entre 30 y 65 años con útero, independientemente de su cobertura de salud, y permite detectar la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH), principal factor asociado al cáncer de cuello uterino.
Con estas acciones, el Gobierno provincial reafirma una línea de trabajo orientada a la prevención, el cuidado integral y el fortalecimiento institucional del sistema de seguridad, con una mirada sanitaria transversal y sostenida en el tiempo.





