Más de veinte ejemplares recuperados del tráfico y tenencia ilegal fueron trasladados al Centro de Conservación de Vida Silvestre La Florida, en San Luis, donde continuarán su proceso de rehabilitación con vistas a su reinserción en el ambiente natural. Entre ellos se encuentra un cardenal amarillo, especie en grave peligro de extinción.
Como resultado del trabajo articulado que sostienen Mendoza y San Luis en materia de conservación de la biodiversidad, se concretó el traslado de más de veinte aves silvestres rescatadas en procedimientos realizados en territorio mendocino. Los ejemplares, recuperados del comercio ilegal y la tenencia como mascotas, continuarán su proceso de rehabilitación en el Centro de Conservación de Vida Silvestre La Florida, en la provincia vecina.
El grupo trasladado está integrado por ejemplares de cardenal copete rojo, reina mora, rey del bosque, soldadito y boyerito, especies cuya distribución natural comprende la provincia de San Luis. Entre ellas se destaca un ejemplar de cardenal amarillo, una especie catalogada en grave peligro de extinción, cuyo resguardo y recuperación reviste especial importancia para las estrategias de conservación regional.
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, destacó el valor de la articulación entre provincias para proteger la fauna silvestre.
«Cada ejemplar recuperado representa una oportunidad para reparar el daño que genera el tráfico ilegal de fauna. Estas acciones demuestran que la cooperación entre provincias es fundamental para garantizar que los animales puedan regresar a los ambientes donde realmente pertenecen y fortalecer la conservación de nuestras especies nativas», afirmó.
En el caso del cardenal amarillo, si bien la especie posee distribución natural en Mendoza, durante los controles realizados tras su rescate por tenencia ilegal en un domicilio particular se constató que los anillos de identificación que portaba correspondían a una reinserción efectuada tiempo atrás en la provincia de San Luis. Una vez cumplido el período sanitario de cuarentena en Mendoza, se resolvió su traslado para continuar allí el proceso de rehabilitación.
El rescate y resguardo inicial de estas aves fue posible gracias al trabajo coordinado entre organismos provinciales, fuerzas de seguridad e instituciones dedicadas a la protección de la fauna silvestre. Luego de recibir atención veterinaria y superar las etapas de control sanitario, los especialistas determinaron que el mejor destino para completar su recuperación era San Luis, por tratarse de una de las áreas de distribución natural de varias de las especies involucradas.
El director remarcó que la conservación de la biodiversidad requiere una mirada regional y un trabajo sostenido entre las distintas jurisdicciones.
«La fauna silvestre no reconoce límites administrativos. Por eso es tan importante consolidar redes de trabajo entre provincias que permitan dar respuestas rápidas y eficaces al tráfico ilegal de animales y avanzar en estrategias conjuntas de conservación y restauración de nuestros ecosistemas», concluyó Haudet.
Las aves ya fueron recibidas en el Centro de Conservación de Vida Silvestre La Florida, donde un equipo de profesionales continuará con las tareas de rehabilitación física y conductual necesarias para que puedan recuperar sus capacidades naturales. El objetivo final es lograr su reinserción en el ambiente, asegurando las mejores condiciones posibles para su supervivencia.
Por su parte, el jefe del Departamento de Fauna de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, Adrián Gorrindo, recordó que la tenencia ilegal es una de las principales amenazas para numerosas especies nativas.
«Cada ave que es extraída de la naturaleza pierde la posibilidad de cumplir su función ecológica y muchas veces sufre daños irreversibles. Recuperarlas demanda un enorme esfuerzo técnico y humano, por eso es fundamental que la sociedad comprenda que los animales silvestres no son mascotas y que su captura y comercialización constituyen un delito», expresó.
Las autoridades de Mendoza y San Luis coincidieron en destacar que este tipo de acciones fortalecen las políticas de conservación de la biodiversidad y refuerzan el compromiso conjunto para combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre, promoviendo además la concientización ciudadana sobre la importancia de respetar y proteger la vida silvestre.



