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La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, encabezó junto a la vicegobernadora, Hebe Casado; el director general del Servicio Penitenciario de Mendoza, Eduardo Orellana, y la subdirectora de la institución, Alejandra Llarena, el acto por el Día del Servicio Penitenciario. Durante la ceremonia, realizada en el Auditorio Ángel Bustelo, se incorporaron 111 nuevos efectivos: 87 agentes penitenciarios pertenecientes al Escalafón Seguridad y 24 oficiales subadjutores, quienes completaron sus instancias de formación y se suman a la institución en el marco del proceso de profesionalización permanente.
En el acto participaron también la fiscal federal María Gloria André; el ministro de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas, Tadeo García Zalazar; el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jalif; el subsecretario de Tecnología Aplicada a la Seguridad, Leandro Biskupovich; el director general de Relaciones con la Comunidad, Hernán Amat; el director general de Policías, Marcelo Calipo; el director del Instituto Universitario de Seguridad Pública (IUSP), Alberto Rivero, y el presidente del Concejo Deliberante de la Ciudad, Marcelo Rubio. Asimismo, estuvieron presentes autoridades provinciales, judiciales, legislativas y municipales, junto a representantes de las distintas fuerzas de seguridad.
La ceremonia se desarrolló en honor a la Virgen del Carmen de Cuyo, patrona del Ejército de los Andes y de las fuerzas de seguridad de Mendoza.
Un sistema penitenciario con tecnología, profesionalización y mayor control institucional
“Hoy Mendoza es el único sistema penitenciario provincial del país que invierte en sistemas de inhibición de señales. Esa decisión tiene un objetivo claro: proteger a nuestros agentes penitenciarios y evitar que sean víctimas de extorsiones por parte de personas privadas de la libertad”, afirmó Mercedes Rus al destacar el proceso de transformación que atraviesa el Servicio Penitenciario.
La ministra explicó que esta política forma parte de una estrategia integral destinada a mejorar las condiciones laborales del personal penitenciario y garantizar mayores niveles de seguridad dentro de las unidades.
“En estos dos años pusimos en movimiento el sistema penitenciario de Mendoza. Incorporamos tecnología, centralizamos información, fortalecimos la trazabilidad de cada procedimiento y redujimos los espacios donde antes podían crecer la discrecionalidad y la connivencia”, señaló.
En esa línea, la funcionaria remarcó las acciones implementadas para recuperar el control institucional dentro de los establecimientos penitenciarios y fortalecer los mecanismos de seguridad. “Una penitenciaría sin novedades no necesariamente es una penitenciaría segura. Por eso fortalecimos las requisas, reorganizamos sectores, realizamos traslados, potenciamos la actuación de los grupos especiales y modificamos rutinas para recuperar el control y brindar una seguridad real y duradera”, expresó.
Rus también se refirió al trabajo desarrollado para eliminar estructuras informales de poder dentro de las cárceles y reafirmó que la autoridad dentro del sistema penitenciario corresponde exclusivamente al Estado.
En ese sentido, sostuvo que el desafío es continuar construyendo una institución firme, profesional y humana. “Mendoza necesita un Servicio Penitenciario firme, profesional y humano: firme para garantizar el orden, profesional para actuar con excelencia y humano para no convertirse en aquello que combate”, concluyó Rus.
Por su parte, la vicegobernadora Hebe Casado destacó el trabajo conjunto entre los distintos sectores que forman parte del sistema de seguridad provincial y puso en valor el rol que cumple el Servicio Penitenciario dentro de ese esquema.
Casado señaló que la seguridad de los mendocinos requiere una tarea coordinada entre las distintas instituciones del Estado y la sociedad, con el objetivo de que todos los actores trabajen bajo una misma mirada y un mismo compromiso.
Además, la vicegobernadora sostuvo que Mendoza impulsa políticas orientadas a que las personas privadas de la libertad puedan acceder a nuevas oportunidades mediante la educación, la capacitación y el acompañamiento institucional.
En esa línea, destacó el rol de la Universidad Nacional de Cuyo, tanto en la formación del personal penitenciario como en las herramientas educativas destinadas a personas privadas de la libertad, y reconoció el acompañamiento de distintas iglesias en los procesos de reinserción.
Una institución en permanente transformación
Actualmente, el Servicio Penitenciario de Mendoza administra 23 establecimientos entre complejos, centros de alojamiento y alcaidías, con una población superior a las 7.000 personas privadas de libertad, consolidándose como el sistema penitenciario más importante del oeste argentino.
En este marco, la subdirectora del Servicio Penitenciario, Alejandra Llarena destacó “que es una institución que en los últimos años incorporó innovación, modernizó sus procesos y fortaleció sus capacidades operativas para responder a los nuevos desafíos vinculados a la seguridad”.
Llarena remarcó que la función penitenciaria implica una responsabilidad permanente con la sociedad y que la tarea institucional no se limita únicamente a la custodia de personas privadas de la libertad.
Entre los principales avances se destacan la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas de seguridad inteligente; la implementación del sistema de ingresos únicos; la ampliación de la infraestructura penitenciaria; el fortalecimiento de los espacios educativos, sanitarios y de capacitación laboral; la categorización de los complejos de alojamiento; y la consolidación de políticas de reinserción social mediante el trabajo y la educación.
En este sentido, la subdirectora valoró la incorporación de herramientas tecnológicas, la actualización de los sistemas de control y monitoreo y el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión, con el objetivo de construir “un servicio penitenciario más eficiente, más transparente y cada vez más profesional”.
Nuevos profesionales se incorporan al Servicio Penitenciario
Durante la ceremonia, el Servicio Penitenciario de Mendoza incorporó a 87 nuevos agentes y 24 oficiales subadjutores, quienes finalizaron sus respectivas instancias de formación y se suman a la institución como parte del proceso de profesionalización permanente de la fuerza.
Al dirigirse a los nuevos integrantes del Servicio Penitenciario, Mercedes Rus resaltó la importancia de formar parte de una institución en crecimiento, que apuesta a la capacitación permanente y a la profesionalización de su personal. “Bienvenidos al Servicio Penitenciario más grande del Oeste argentino, una institución que invierte en la educación de las personas privadas de la libertad porque entiende que eso también es seguridad, y que al mismo tiempo incorpora tecnología para proteger a quienes cumplen la tarea de custodiar”, expresó.
La incorporación de estos nuevos agentes y oficiales refleja el compromiso del Servicio Penitenciario de Mendoza con la formación permanente y la profesionalización de su recurso humano, fortaleciendo una institución preparada para afrontar los desafíos actuales de la seguridad penitenciaria con estándares de calidad, eficiencia y respeto por los derechos humanos.
Reconocimientos a quienes fortalecen la institución
Durante la ceremonia también se distinguió al personal penitenciario que cumplió años de servicio, en reconocimiento a su compromiso, vocación y trayectoria al servicio de la institución.
Al referirse a la tarea diaria de los agentes penitenciarios, la ministra Mercedes Rus destacó la complejidad y responsabilidad que implica la función que desarrollan. “Ustedes trabajan en uno de los lugares más complejos del Estado, haciendo posible que la sociedad viva con tranquilidad mientras garantizan el orden y la seguridad dentro de las cárceles”, expresó.
Asimismo, se entregaron reconocimientos a organismos públicos, municipios y empresas privadas que, mediante el trabajo articulado con el Servicio Penitenciario, contribuyen al desarrollo de políticas de reinserción social y fortalecimiento institucional.
Fueron distinguidas las empresas Rerda y Suavipack, por los convenios que permiten ampliar las oportunidades de capacitación y empleo para las personas privadas de libertad a través de talleres productivos desarrollados en contexto de encierro.
También recibieron reconocimientos los municipios de Capital y Guaymallén, quienes colaboran con acciones comunitarias e iniciativas de inclusión social; la Dirección General de Escuelas, por el fortalecimiento de la educación en contextos de encierro; y la Universidad Nacional de Cuyo, por su permanente aporte a la formación académica tanto de las personas privadas de libertad como del personal penitenciario, consolidando una política educativa que constituye uno de los pilares del proceso de reinserción social.




































