Mendoza se ha consolidado como uno de los principales polos gastronómicos de la Argentina y de la región, atrayendo cada año a miles de visitantes de todo el país y de distintos puntos de Latinoamérica que llegan para disfrutar de una cocina con identidad propia, profundamente ligada al territorio, a sus productos y a su cultura.
La gastronomía mendocina es hoy un motor del turismo, una expresión viva del paisaje, del trabajo de sus productores y del saber de cocineros y cocineras que reinterpretan tradiciones con una mirada contemporánea.
Esta evolución es el resultado de una política sostenida que entiende a la cocina como parte del patrimonio cultural y como una herramienta clave para el desarrollo económico y turístico.
En este camino, la provincia cuenta con el Plan de Desarrollo de la Identidad Gastronómica de Mendoza (DIGAM), una iniciativa estratégica que surge del trabajo conjunto entre el sector público y privado, articulado a través de los Foros de Origen e Identidad Gastronómica. Este plan tiene como objetivo fortalecer, visibilizar y proyectar la gastronomía mendocina, poniendo en valor los productos locales, las recetas tradicionales y la innovación culinaria.
Como parte de esta visión integral, Mendoza dio un paso histórico al crear el primer Instituto de Investigación y Desarrollo Gastronómico del país, constituido en el ámbito de la Facultad de Ciencias Agrarias, a partir del trabajo mancomunado entre el sector público, privado y académico. Este espacio posiciona a la gastronomía como un campo de estudio, investigación e innovación, vinculado directamente con la producción primaria, la sostenibilidad y la identidad territorial.
El reconocimiento internacional acompaña este proceso. Durante dos años consecutivos, Mendoza fue distinguida con estrellas Michelin, un hito que confirma la calidad, la diversidad y el nivel de su propuesta gastronómica, y que refuerza su proyección como destino gourmet de excelencia en el mapa mundial. Más información, aquí
Sabores que definen a Mendoza
Visitar Mendoza implica sumergirse en una experiencia gastronómica única, donde los sabores del territorio son protagonistas. Entre los platos e ingredientes imperdibles, se destacan:
- Las carnes a la parrilla y al fuego, acompañadas por técnicas tradicionales y productos locales.
- El chivo, emblema de la cocina de montaña y del Sur provincial.
- Las empanadas mendocinas, con su masa fina, relleno jugoso y sello identitario.
- Las pastas y preparaciones caseras, herencia de las corrientes inmigratorias que marcaron la cultura local.
- El aceite de oliva virgen virgen extra mendocino, protagonista de la cocina regional y base de una alimentación saludable.
- Los productos de la huerta y la cordillera, como zapallos, tomates, ajo, hierbas aromáticas y frutos secos.
- Los quesos artesanales y conservas, elaborados a pequeña escala y con fuerte impronta territorial.
- El vino mendocino, inseparable de la mesa local, que dialoga con cada plato y completa la experiencia sensorial.
Desde bodegas con propuestas de alta cocina hasta restaurantes urbanos, espacios rurales y ferias gastronómicas, Mendoza ofrece una diversidad de experiencias que invitan a conocer la provincia a través de sus sabores, sus historias y su gente.
De esta manera, la gastronomía identitaria mendocina se consolida como un pilar fundamental del turismo provincial, integrando producción, cultura, innovación y sustentabilidad, y convirtiéndose en una invitación abierta a descubrir Mendoza desde el plato, el territorio y la emoción.
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