El nuevo efector optimizará los recursos públicos y la mejorará la atención de salud dentro del sistema carcelario.
La Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial formalizó la entrega del nuevo edificio de atención primaria de salud (APS) a las autoridades del Complejo Penitenciario Almafuerte II. La obra, que había quedado inconclusa en 2022, representa un avance estratégico para el sistema penitenciario y de salud de la provincia.
La finalización del proyecto responde a una necesidad crítica: reducir el alto costo logístico y de recursos humanos que implican los traslados de personas privadas de libertad hacia efectores públicos como el Hospital Central o El Sauce. Con esta nueva infraestructura de mediana complejidad, se garantiza una atención rápida y se limitan los traslados externos únicamente a casos de extrema gravedad.
Tras recorrer las nuevas instalaciones, el director de Obras Públicas, Dardo Morábito, firmó con el director del Complejo de Alojamiento Permanente Almafuerte II, Víctor Virlanga, y el director principal de Asistencia y Tratamiento, Juan Pablo Rodríguez, el acta de entrega de obra finalizada.
Eficiencia operativa y ahorro para el Estado
La culminación de esta unidad sanitaria, que había quedado paralizada en 50% de avance en 2022, responde a una política de racionalización del gasto. Hasta la fecha, el traslado de personas privadas de libertad a efectores externos como el Hospital Central o el Hospital El Sauce generaba una erogación significativa para el Estado mendocino.
Cada operativo de traslado requiere una logística compleja que involucra a más de una decena de agentes, entre personal de enfermería, médicos, choferes y custodios. Con la puesta en marcha del edificio APS, estos operativos se reducirán drásticamente, reservándolos únicamente para casos de extrema gravedad, y permitirá además la respuesta médica inmediata dentro del predio.
Distribución y especialidades
El proyecto, cuya adecuación fue aprobada en agosto de 2024 tras un trabajo conjunto con el Departamento Médico del Servicio Penitenciario Provincial, se despliega en 1.097,90 m² organizados en tres bloques diferenciados:
- Bloque A (atención ambulatoria): Destinado a consultas externas, cuenta con áreas de kinesiología, farmacia, laboratorio, extracciones y sala de curaciones/yeso.
- Bloque B (emergencias e internación): Equipado con un shockroom, sala de observación de guardia, enfermería y sectores de internación diferenciada. Incluye además dependencias para el médico de guardia y el personal técnico.
- Bloque C (salud Mental y asistencia psicosocial): Un sector crítico que dispone de tres consultorios de psicología, cuatro de psiquiatría, sala de observación y un Salón de Usos Múltiples (SUM).
Innovación y seguridad constructiva
El edificio fue diseñado en un solo nivel para facilitar el control y la seguridad. Posee dos accesos diferenciados: uno frontal para emergencias (ambulancias) y otro en el contrafrente para pacientes ambulatorios a través de circulaciones restringidas.
En el aspecto técnico, se utilizaron tabiques de placa de roca de yeso tipo «Diamant», seleccionados por sus propiedades ignífugas y acústicas, garantizando la privacidad y seguridad de los usuarios. La obra también incluyó la modernización total de las redes de infraestructura (cloacas, agua y sistemas contra incendios) y la construcción de salas de máquinas para gases medicinales con sus respectivas rampas de acceso.
Complementariamente, se ejecutaron trabajos de refuerzo y consolidación de los muros de cierre en los patios de los módulos nº 2, 3 y 4 del Complejo Almafuerte I, reforzando la seguridad integral de todo el polo penitenciario.










