La iniciativa tiene como marco la serie de capacitaciones laborales que desarrollan diferentes empresas en contextos de encierro y que apuntan a fabricar productos de calidad a un precio significativamente menor al del mercado, y potenciar el trabajo de las personas privadas de libertad.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, junto al intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, recorrieron la planta de Calzados Cuyo instalada en el Complejo San Felipe, para conocer de cerca su funcionamiento y observar cómo avanza el proceso de fabricación de 2.000 pares de zapatillas que fueron adquiridas por el Municipio.
Según informaron las autoridades, el calzado estará destinado al área de Desarrollo Económico y Social para asistir a personas en situación de vulnerabilidad, lo que representa no solo un respaldo al modelo de trabajo publico/privado que se lleva adelante en los establecimientos penales de la provincia, sino también a las acciones sociales y solidarias para quienes más lo necesitan.
Durante la visita, las autoridades conocieron todo el proceso de producción que se desarrolla dentro del establecimiento y dialogaron con los trabajadores, quienes destacaron la importancia de poder adquirir conocimientos técnicos e incorporar hábitos laborales en un entorno de aprendizaje y producción con impacto real.
Mauricio, una de las personas privadas de libertad que integra el proyecto compartió su experiencia, afirmó: «Me ha ayudado mucho esta iniciativa, tanto para no sentir tanto el encierro como para aprender el rubro de la zapatería. El saber no ocupa lugar y mientras uno más pueda aprender, más le servirá en un futuro. Salimos pensando de otra manera, haciendo cosas buenas».
Calvente por su parte, destacó la importancia de estos espacios que favorecen. «Cuando el Estado trabaja de manera articulada, la capacitación, el trabajo y la reinserción dejan de ser un discurso y se transforman en oportunidades concretas para construir una sociedad más segura», expresó.
Trabajo, capacitación y oportunidades
La planta de Calzados Cuyo funciona mediante un convenio entre el Ministerio de Seguridad y Justicia y la empresa mendocina, que instaló su línea de producción dentro del Complejo San Felipe para capacitar y emplear a personas privadas de libertad en la fabricación de botas, botines y calzado de seguridad con estándares de calidad homologados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
Esta política fue impulsada por la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, y ejecutada por la Dirección General del Servicio Penitenciario, a cargo de Eduardo Orellana, a través de la Unidad de Producción Penitenciaria.
En este esquema de articulación, el Servicio Penitenciario aporta la infraestructura, los espacios de trabajo y los servicios necesarios para el funcionamiento de la planta, mientras que la empresa provee maquinaria, herramientas, insumos y capacitación especializada.
La incorporación de oficios, el desarrollo de competencias laborales y la experiencia concreta de trabajo constituyen herramientas fundamentales para favorecer procesos de reinserción social y contribuir a disminuir los índices de reincidencia y reiterancia delictiva.
Actualmente, alrededor de 40 personas privadas de libertad se capacitan y trabajan en la fabricación de calzado. A su vez, el número total de trabajadores continúa en crecimiento dentro de los complejos penitenciarios debido a las distintas modalidades que se brindan en contexto de encierro.
Mendoza es pionera en todo el país en generar empleo mediante la participación de empresas privadas, y la instalación de fábricas que replican modelos, de la misma manera que en el medio libre.





















