Durante la recorrida se verificaron las condiciones del área de trabajo, el campamento operativo y el cumplimiento de las medidas de prevención y gestión ambiental previstas para la etapa de exploración del proyecto de cobre de la canadiense Kobrea. La inspección se suma a controles realizados en enero.
La Autoridad Ambiental Minera realizó una inspección en el área del proyecto El Perdido, una iniciativa de exploración de cobre desarrollada por la empresa canadiense Kobrea, ubicada en el departamento de Malargüe. La visita se enmarcó en las tareas de control y seguimiento que llevan adelante los organismos técnicos del Ministerio de Energía y Ambiente sobre las actividades de exploración minera en la provincia.
La inspección fue realizada por equipos de la Dirección de Minería y de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental, quienes recorrieron el área del proyecto junto a inspectores de la Autoridad Ambiental Minera y representantes de las empresas vinculadas al desarrollo de la iniciativa.
“Durante la recorrida se verificaron las condiciones generales del área de trabajo y del nuevo campamento operativo instalado para las tareas de exploración. Asimismo, se constató que el sector presentaba condiciones ambientales adecuadas y que el proyecto cuenta con medidas de prevención, manejo y gestión ambiental acordes con la normativa”, explicó el director de Minería, Jerónimo Shantal.
“Estas inspecciones forman parte de las acciones periódicas que realizan los organismos de control con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la legislación minera y ambiental, promoviendo el desarrollo de la actividad bajo estándares de gestión responsables y con criterios de seguimiento técnico permanente”, agregó.
En enero de este año, en el marco de este esquema de control, Shantal, junto a la Policía Ambiental Minera, equipos técnicos geológicos y ambientales y personal de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental recorrió el proyecto y las instalaciones, los accesos, el campamento y las áreas de trabajo.
El proyecto ya registra casi 2.000 metros perforados y avances en su programa inicial. El relevamiento incluyó la revisión de procedimientos operativos, manejo ambiental, condiciones de seguridad y aspectos vinculados al trabajo en terreno.
Antecedentes técnicos del proyecto
El Perdido inició su programa de perforación diamantina de fase 1 en un sistema geológico tipo pórfido, una etapa considerada fundamental para evaluar en profundidad el potencial mineral de la zona.
Según explicó el director ejecutivo de Kobrea, James Halden, el diseño de los sondajes se basa en trabajos previos de mapeo geológico y de alteración, análisis de densidad de vetillas, muestreo de rocas y estudios geofísicos. Esta integración de información permitió definir con mayor precisión los blancos de perforación.
La fase inicial contempla tres sondajes diamantinos de aproximadamente 500 metros cada uno, orientados a evaluar el núcleo interpretado del sistema bajo una capa lixiviada.
Obras de acceso e infraestructura
En noviembre pasado, Kobrea inició la construcción del camino de acceso para la primera fase de exploración en El Perdido, junto con la instalación del campamento y la preparación logística necesaria para el programa de perforación diamantina.
Estas obras de accesibilidad resultan centrales para garantizar que las operaciones se desarrollen bajo condiciones adecuadas de seguridad, trazabilidad y control.
La puesta en marcha de esta etapa constituye un avance relevante para habilitar tanto las perforaciones como la infraestructura de apoyo necesaria para la exploración. De confirmarse el potencial del sistema tipo pórfido, El Perdido podría incorporarse a la cartera de proyectos que consolidan el rol de Malargüe como distrito minero en expansión, con impacto en la generación de empleo, la contratación de servicios especializados y el desarrollo regional.





