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El Ministerio de Energía y Ambiente llevó adelante un operativo integral de control y bienestar animal en el Área Natural Protegida Manzano-Portillo de Piuquenes, con el objetivo de fortalecer la protección de los animales utilizados en actividades turísticas y productivas, y asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.
La intervención fue el resultado de un trabajo coordinado entre el cuerpo de Guardaparques, Policía Rural y un veterinario del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). El equipo llevó adelante tareas de fiscalización en distintos sectores de la reserva donde operan empresas de servicios turísticos, arrieros y responsables de animales destinados al transporte y la carga, principalmente mulares y equinos.
Se verificó que los animales se encontraban en condiciones adecuadas de salud, manejo y alimentación. Uno de los ejes principales fue la revisión del peso de las cargas transportadas, a fin de constatar que se ajustaran a los límites establecidos por la normativa, evitando sobreexigencias que pudieran comprometer el bienestar de los animales.
Asimismo, se inspeccionó el estado sanitario general de los ejemplares, incluyendo la verificación de las libretas sanitarias obligatorias. También se realizó una evaluación detallada de las instalaciones utilizadas como corrales, prestando especial atención a aspectos vinculados con la seguridad, la limpieza y la correcta adecuación de estos espacios para el resguardo de los animales.
Otro punto clave del operativo fue la constatación del aprovisionamiento de alimento y la disponibilidad permanente de agua, condiciones esenciales para garantizar el trato responsable y el bienestar animal en un entorno de alta montaña, donde las exigencias físicas y ambientales son mayores.
Desde los organismos intervinientes se subrayó la importancia del trabajo conjunto en territorio, que permitió no solo efectuar controles integrales, sino también brindar recomendaciones en el lugar y notificar a los responsables sobre mejoras necesarias. Este enfoque combina fiscalización con acompañamiento técnico, promoviendo una mejora continua en las prácticas desarrolladas dentro de la reserva.
Este tipo de acciones refuerza la presencia activa del Estado en las áreas naturales protegidas y forma parte de una política sostenida de ordenamiento, control y conservación. A través de estos operativos se busca prevenir situaciones de maltrato o negligencia, al mismo tiempo que se promueve el cumplimiento de la ley, la transparencia en el uso del territorio y una convivencia armónica entre las actividades turísticas, productivas y la preservación del ambiente natural.





